19 de abril de 2011
Estamos acostumbrados a admirar a la gente por su belleza exterior. El vestido que llevan, su dinero, sus carros y no nos preocupamos realmente por lo auténtico; la belleza interior.
Como sabemos la cara es el espejo del alma. Sólo cuando una persona es feliz se encuentra bien consigo misma, con su cuerpo, con su trabajo, con la familia, los amigos y todo lo que le rodea.
Te felicito, el blog es interesante, fomenta la reflexión y el color blanco de las letras facilita la lectura.
ResponderEliminarEl color blanco en las letras lo he intentado y no me sale, pero gracias por las recomendaciones doctora María I. Torres.
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